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Desde hace mucho tiempo he escuchado en múltiples oportunidades buenas referencias sobre Andrés Carne de Res. Un lugar donde comer, donde pasar un buen rato, donde divertirse a más no poder hasta la madrugada. Un lugar muy diferente, creativo, muy especial.
Jamás he visitado Bogotá. Por eso tampoco conozco Andrés Carne de Res. La semana pasada, en lo que abrí la revista de Avianca me dí cuenta que durante el vuelo a Medellin la pasaría muy bien. Traía un reportaje sobre Colombia Provoca, otro sobre los mejores restaurantes de las ciudades colombianas más importantes y una completa historia sobre Andrés Jaramillo. Andrés es el fundador de Andrés Carne de Res.
También encontré una nota recomendando los mejores libros de gastronomía colombianos. No lo dude un instante, quería el libro de Andrés. Sin verlo pude imaginar que valdría la pena tenerlo.
Lo busqué en El Tesoro, uno de los mejores centros comerciales de Medellin. No lo había en la librería, pero no importó. Al día siguiente lo enviaron al Inter, el hotel donde nos hospedamos Vicente y yo en Medellín. Ya yo me había venido para Caracas, pero Vicente no había conseguido cupo en el avión de regreso. Ayer llegó el a Caracas y me trajo el libro. Es sencillamente ¡Espectacular!
Uno de los libros más originales y divertidos que he visto en mi vida. Un diseño fantástico con unas ocurrencias geniales. Es la historia de Andrés, con su familia, con su restaurant al cual estuvo a punto de cambiar el nombre cuando nació su hija Valentina por "Valentina carne de gallina", con sus recetas, con sus amores, con muchísimos colores. Así, como son los colombianos. Un formato grande con una portada dura. Un libro para ver todas las noches en la cama, un libro para lucir en la mesa de la sala y enseñarlo a todo el que llega de visita.
Ahora entro en la página web de Andrés Carne de Res y me doy cuenta que me quedó pendiente algo muy importante, algo "muy bacano", en Colombia: ¡Visitar Bogotá!
Hacer click aqui. No dejes de navegar (con el barco) por el "paseo virtual", lo disfrutarás.
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